Hoy vengo a contaros donde comíamos y cenábamos en nuestro viaje a Nápoles, en la región de Campania.
Como bien sabéis en cuanto aterrizamos fuimos hasta Paestum, pero antes paramos a comer en un restaurante que se llama Cucina Felice, situado en la via Belvedere, en la localidad de Battipaglia. El establecimiento tiene un pequeño parking, de todas formas no es difícil aparcar en los alrededores. Es un local moderno, decorado con buen gusto y con una gastronomía local. En nuestro caso pedimos de entrante una mozzarella que estaba riquísima, y como platos principales dos platos de pasta. La pasta estaba correctamente cocida, con un saber increíble y platos contundentes. La verdad que salimos muy llenos del local, y la atención fue inmejorable. Además nos pusieron totalmente gratis una crema blanca que, a pesar de no saber exactamente que era, tenía un sabor impresionante.
Ese mismo día cenamos en la Taverna del Conte Dipino, un restaurante situado en la via Vicolo Masaniello, Amalfi. El local no es muy grande, pero está decorado con la autentica esencia italiana, sabiendo que estas justamente en Amalfi y con esa musica de fondo, hace que las pizzas sean aún más buenas. Probamos la cuatro estaciones y la nonna maria, ambas pizzas exquisitas, con un sabor muy bueno. Pero lo que realmente hace que merezca la pena visitar este lugar son sus postres. Probamos el postre típico de Amalfi, un bizcocho relleno de crema de limón que está espectacular, y el tiramisú casero, el mejor tiramisú que hemos probado hasta ahora.
A la mañana siguiente fuimos a desayunar a la pastelería Pansa, situada justo debajo del Duomo de Amalfi. El local es como muy exclusivo, con precios elevados, pero con una calidad inmejorable. Los cafés con leche cuestan cinco euros cada uno, pero los cruasanes son espectaculares, sobre todo el de chocolate, se nota el sabor a avellana. Tienen muchas delicatessen de chocolate para los turistas, desde diferentes sabores en tabletas de chocolate, como chocolate en forma de cuchara o lápiz. Un detalle de esta panadería para los familiares más golosos y los dejareís con la boca abierta. En nuestro caso compramos unos lápices de chocolate que nos costó tres euros.
Otro local en el que cenamos fue la Pizzeria Sorbillo, Antonio e Gigi, situada en la via dei Tribunali, en Nápoles. Es un local bastante moderno, con un personal atento y las pizzas las hacen en horno de leña. No son las mejores pizzas que hemos probado, pero tampoco son las peores. De las dos que probamos la que más nos gustó fue la de pesto. En cuanto al precio nos costó 1 euro el cubierto por persona, la pizza ischitana cuesta 10 euros, la de pesto 7 euros, la clara 2.5 y la copa de vino 3 euros. En total la cena costó 24.50.
En nuestro intento de ver Ercolano paramos a comer en Umami, situado en via IV novembre. Pedimos un plato de pasta y un trocito de pizza. La pizza normal, como del tipico sitio de comida para llevar, y la pasta estaba muy buena. El local estaba decorado con estilo navideño, las galletas que hacen caseras están buenísimas, y el personal muy competente.
Pero el sitio que más nos gustó, tanto por la calidad de la comida, como por la atención del personal, fue la Pizzeria Attanasio, situada en la via del Tribunali, en Nápoles. Fuimos la primera noche que pasamos en Nápoles y por supuesto la última. Es un local de dos plantas, la pizza la hacen en horno de leña y también hacen pizzas para llevar. Recomiendo probar la frittatina, una especie de buñuelo que va relleno de pasta. En cuanto a las pizzas, están todas súper buenas, pero mi preferida es sin duda la de cuatro quesos, pues tiene una cremosidad insuperable. A continuación expongo las imágenes de la primera vez que fuimos y de la segunda.
Espero que os ayude a elegir vuestros próximos restaurantes. Nos leemos en otra en entrada!




























