Hoy vengo a contaros donde comíamos y cenábamos en nuestro viaje a Nápoles, en la región de Campania.
Como bien sabéis en cuanto aterrizamos fuimos hasta Paestum, pero antes paramos a comer en un restaurante que se llama Cucina Felice, situado en la via Belvedere, en la localidad de Battipaglia. El establecimiento tiene un pequeño parking, de todas formas no es difícil aparcar en los alrededores. Es un local moderno, decorado con buen gusto y con una gastronomía local. En nuestro caso pedimos de entrante una mozzarella que estaba riquísima, y como platos principales dos platos de pasta. La pasta estaba correctamente cocida, con un saber increíble y platos contundentes. La verdad que salimos muy llenos del local, y la atención fue inmejorable. Además nos pusieron totalmente gratis una crema blanca que, a pesar de no saber exactamente que era, tenía un sabor impresionante.
Ese mismo día cenamos en la Taverna del Conte Dipino, un restaurante situado en la via Vicolo Masaniello, Amalfi. El local no es muy grande, pero está decorado con la autentica esencia italiana, sabiendo que estas justamente en Amalfi y con esa musica de fondo, hace que las pizzas sean aún más buenas. Probamos la cuatro estaciones y la nonna maria, ambas pizzas exquisitas, con un sabor muy bueno. Pero lo que realmente hace que merezca la pena visitar este lugar son sus postres. Probamos el postre típico de Amalfi, un bizcocho relleno de crema de limón que está espectacular, y el tiramisú casero, el mejor tiramisú que hemos probado hasta ahora.
A la mañana siguiente fuimos a desayunar a la pastelería Pansa, situada justo debajo del Duomo de Amalfi. El local es como muy exclusivo, con precios elevados, pero con una calidad inmejorable. Los cafés con leche cuestan cinco euros cada uno, pero los cruasanes son espectaculares, sobre todo el de chocolate, se nota el sabor a avellana. Tienen muchas delicatessen de chocolate para los turistas, desde diferentes sabores en tabletas de chocolate, como chocolate en forma de cuchara o lápiz. Un detalle de esta panadería para los familiares más golosos y los dejareís con la boca abierta. En nuestro caso compramos unos lápices de chocolate que nos costó tres euros.
Otro local en el que cenamos fue la Pizzeria Sorbillo, Antonio e Gigi, situada en la via dei Tribunali, en Nápoles. Es un local bastante moderno, con un personal atento y las pizzas las hacen en horno de leña. No son las mejores pizzas que hemos probado, pero tampoco son las peores. De las dos que probamos la que más nos gustó fue la de pesto. En cuanto al precio nos costó 1 euro el cubierto por persona, la pizza ischitana cuesta 10 euros, la de pesto 7 euros, la clara 2.5 y la copa de vino 3 euros. En total la cena costó 24.50.
En nuestro intento de ver Ercolano paramos a comer en Umami, situado en via IV novembre. Pedimos un plato de pasta y un trocito de pizza. La pizza normal, como del tipico sitio de comida para llevar, y la pasta estaba muy buena. El local estaba decorado con estilo navideño, las galletas que hacen caseras están buenísimas, y el personal muy competente.
Pero el sitio que más nos gustó, tanto por la calidad de la comida, como por la atención del personal, fue la Pizzeria Attanasio, situada en la via del Tribunali, en Nápoles. Fuimos la primera noche que pasamos en Nápoles y por supuesto la última. Es un local de dos plantas, la pizza la hacen en horno de leña y también hacen pizzas para llevar. Recomiendo probar la frittatina, una especie de buñuelo que va relleno de pasta. En cuanto a las pizzas, están todas súper buenas, pero mi preferida es sin duda la de cuatro quesos, pues tiene una cremosidad insuperable. A continuación expongo las imágenes de la primera vez que fuimos y de la segunda.
Espero que os ayude a elegir vuestros próximos restaurantes. Nos leemos en otra en entrada!
En primer lugar, feliz año!!! He estado liada con exámenes y ha sido imposible escribir ninguna entrada, pero ya estoy de vuelta para continuar explicando el viaje que hicimos a Nápoles!!
Como bien sabéis lo realizamos a finales de noviembre de 2019 y pasamos 6 noches. Nuestro avión despegaba de Barcelona a las 8:00 y llegábamos al aeropuerto de Capodichino antes de las 10:00.
Cartel del aeropuerto
Cuando aterrizamos fuimos directamente a comprar la ArteCard de 7 días. La venden en el mismo aeropuerto, en un puesto de agencia turista antes de salir al exterior. La ArteCard de 7 días cuesta 34 euros (aunque nos cobraron 36 por gastos de la empresa). Incluye la entrada gratuita a 5 lugares de interés y, a partir del 6º, de hacen descuentos hasta el 50%. Esta tarjeta no incluye el transporte, pero en Nápoles no es caro, y consideramos que esta tarjeta para los días que íbamos a estar y lo que nos incluía íbamos a ahorrar bastante, y no nos equivocamos! Lo mejor es ir primero a los sitios más caros, como por ejemplo Paestum, Pompeya, Ercolano… También hay otra tarjeta por 32 euros que si que incluye el transporte, pero únicamente tienes acceso gratuito a 3 lugares.
En primer lugar, fuimos hasta Paestum. Desde el aeropuerto se tarda aproximadamente una hora y media en coche. También es posible ir en tren, desde la estación de Garibaldi con Trenitalia.
Para entrar en Paestum primero hay que sacar el ticket en el museo situado al lado del bar, no lo venden en la entrada de las excavaciones. Aunque tengas la ArteCard hay que sacar la entrada, pero obviamente no pagaras por ella. Para nosotros Paestum fue lo mejor de todo el viaje. Paestum es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 1998. Tiene tres grandes templos dedicados a Hera, Ceres y Poseidón. También se puede observar una piscina municipal y el anfiteatro. Sin duda es una visita obligada si vas a Nápoles.
Parque arqueológico de Paestum
Sabíamos que en Italia oscurece antes, pero no pensábamos que eso sería a las 16:30. Así que llegamos sobre las 18:30 a Amalfi, donde teníamos la primera noche de hotel.
Al día siguiente visitamos cada rincón de Amalfi, subiendo y bajando las estrechas escaleras, callejeando, admirando curiosidades como es un belén en una fuente y entrando en todas las tiendas de souvenirs. Visitar el Duomo, que cuesta tres euros.
Como el tiempo no acompañaba decidimos no ver Ravello y saborear algo más de Amalfi, para luego continuar la ruta por la costa amalfitana, con nuestro Fiat 500, musica italiana y serpenteando por esas curvas que parecen que te llevan al cielo.
Llegamos a Positano, el cuál me pareció sobrevalorado. Quizás era porque al ser temporada baja la playa estaba descuidada, o porque me di cuenta que las famosas fotos que cuelgan todos están muy retocadas. Finalmente llegamos a Pompeya, donde teníamos la segunda noche de hotel.
Al día siguiente visitamos Pompeya. Llegamos a las 9:00 (hora de apertura) y estuvimos hasta las 15:00. El precio de la entrada es de 15 euros, pero al ir con la ArteCard y ser el segundo lugar, entramos gratis.
Como ya sabéis Pompeya fue una ciudad romana enterrada tras la erupción del Vesuvio. Estas excavaciones son únicas, poder imaginarte como era antiguamente la vida, sus costumbres, sus tradiciones, hacen que Pompeya sea un lugar imprescindible de ver. Se necesitan muchas horas para ver Pompeya. Nosotros estuvimos 6 horas, parando media hora para comer. Fuimos por libre, sin audioguía, sin parar más de 5 minutos en cada casa, y aún así pasamos toda la mañana allí. Algo que nos decepcionó mucho es que habían muchísimas casas cerradas con llave, por lo tanto, solo puedes entrar a una cuarta parte de lo que realmente es Pompeya. Algo que nos gustó mucho es que hay muchísimas fuentes donde rellenar la botella de agua.
Despúes de dejar ese día el coche en el aeropuerto fuimos a Nápoles, donde teníamos reservadas las últimas 4 noches. Nápoles es una ciudad caótica, con mucho tráfico y contaminación. Pero también es una ciudad con una arquitectura impresionante, rincones maravillosos por descubrir, con unas costumbres peculiares y sorprendentes.
Recomiendo visitar el centro histórico. Te transporta a una autentica esencia napolitana. Pasear por la Via del Tribunali, visitar la calle de los Belenes situada en Via San Gregorio Armeno o tomar un helado en la Piazza del Gesú Nuovo.
Lugares que visitar:
Catacumbas de San Gennaro: aunque no sean tan impactantes como las de Paris, sin duda recomiendo su visita. El recorrido se realiza con un guía, nosotros lo hicimos en italiano, pues no hay opción de hacerlo en español, pero fue un acierto. Nuestro guía Giusseppe, hizo lo posible por ayudarnos a comprender la historia del lugar. Es increíble observar donde enterraban antiguamente a las personas. Bajo mi punto de vista, una persona claustrofóbica si que podría visitar estas catacumbas, puesto que no son estrechas. Nosotros fuimos desde el museo arqueológico a pie, pero podéis llegar en bus con las líneas 168, 178, C63 o R4. El horario de invierno de 10:00 a 17:00 horas, con última entrada a las 15:30 (en verano cierran a las 19:00 con última entrada a las 17:30). El recorrido duró aproximadamente 1 hora. Precio sin ArteCard son 9 euros, pero también incluyen las catacumbas de San Gaudioso
Catacumbas San Gennaro
Catacumbas de San Gaudioso: son más pequeñas que las de San Gennao, y aquí si que es posible que una persona claustrofóbica lo pase mal. Están situadas dentro de la Basilica di Santa Maria della Sanità. El recorrido se realiza también con guía y dura sobre 40 minutos.
Catacumbas San Gaudioso
Napoles subterránea: Es algo completamente a lo anterior, son túneles que sirvieron de refugio durante la Segunda Guerra Mundial. Hay que bajar más de 120 escalones que conducen a 40 metros de profundidad. En este caso si que se puede realizar el recorrido en español. No aconsejo este lugar a personas con claustrofobia, ya que hay túneles bastante estrechos. Si que hay un lugar que llaman «zona de la vergüenza», donde puedes esperar mientras el resto del grupo pasa por pasillos de 55 cm de ancho, por donde debes caminar de lado y algo agachado. Despúes del recorrido del subsuelo te enseñan una casa que antiguamente daba a un teatro griego. Este lugar está situado en Via del Tribunali. El horario es de 10:00 a 18:00. La visita dura aproximadamente hora y media. El preciosin ArteCard es de 10 euros, y con la ArteCard hay que pagar 9 euros.
Entrada
Museo Arqueológico: Si te gusta el arte este es tu lugar. En nuestro caso fue un poco decepcionante, a pesar de que ves esculturas talladas de forma inigualable. Nuestro problema fue que visitamos el museo a las 14:00 de la tarde, así que no se si fue porque era “tarde” o porque es así, pero habían muchas salas cerradas, así que solamente pudimos ver la mitad del museo. Una lástima sinceramente. Horario: 9:00 a 19:30 (martes cerrado). Precio: 18 euros sin ArteCard.
Escultura
Vesuvio: para subir al Vesuvio lo podéis hacer de distintas formas:
En coche
Contratando un autobús que cuesta 10 euros desde Ercolano, justo delante de la estación del Circumvesuviano. Si queréis esta opción yo aconsejo que compréis allí también el ticket de entrada al Vesubio, así os evitareis tener que bajar 200 metros para luego subirlos. Si, son pocos metros, pero bastante empinado.
Podéis ir hasta la parada de Scavi Pompei con el circunvesuviano, y justo cuando sales, contra la pared, tienes un letrero con el horario del EAV, un autobús público que te sube hasta el Vesuvio por un precio de 3.10 euros persona/trayecto.
Nosotros elegimos la tercera opción. El autobús es puntual, así que controlar bien el horario. Cuando llegas arriba hay una chica que te vende el ticket (desconozco si sale más caro), pero si llevas la ArteCard como era nuestro caso, tienes que bajar a pie los 200 metros hasta las taquillas y luego subir. A nosotros nos salió mal tiempo, mucha niebla y aire. Cerraron el Vesuvio por media hora, y no se veía nada en el cráter. Así que volveremos para verlo en otra ocasión. El precio sin ArteCard son 10 euros.
sbiendo al Vesuvio con el bus
Ercolano: son unas excavaciones más pequeñas que Pompeya, pero supuestamente mejor conservadas. Digo supuestamente porque no pudimos verla. Al ser temporada de invierno cierran antes los lugares de interés. En este caso el horario era de 9:00 a 17:00, con última entrada a las 15:30. Pues bien, nosotros llegamos a las 15:31, puesto que no encontrábamos donde se compraba el ticket. La mujer aún estaba en el puesto, sentada delante del ordenador, y el controlador de tickets apoyado en una barandilla. No nos quisieron vender el ticket porque pasaba 1 minuto. La mujer nos habló de malas maneras, nos dijo que hablásemos con el controlador, el controlador no sabía porque ella nos había dicho eso, que él no podía hacer nada si la mujer no nos vendía el ticket, etc. Así que por un minuto, ellos perdieron dinero (ya no nos quedaban pases gratis de la Artecard), ganaron una reseña negativa en Google y Tripadvisor, y nosotros nos fuimos con un mal sabor de boca. Yo entiendo que tienen un horario y cuando llega tu hora te quieres ir, pero es que ellos se deben de quedar hasta las 17:00 y el ordenador continuaba encendido. No pasaron 10 minutos, solamente pasó un minuto. En fin, no volveré a ese lugar.
Visto desde la puerta de arriba
Otros lugares de interés son el Castillo del Nuovo, el castillo Sant Elmo, la plaza Plebiscito, la Galeria Umberto I.
Como ir del aeropuerto a Nápoles y viceversa:
Podéis ir con el Alibús, cuyo precio son 5 euros persona/trayecto y no se puede utilizar la ArteCard. La parada está a 250 metros de la terminal de llegadas y te deja en la Estación Central de Garibaldi. Desde este punto podéis coger el tren o el metro hasta vuestro destino. Para volver de Nápoles al aeropuerto podéis coger el Alibús desde Garibaldi hasta el Aeropuerto.
Otra opción mucho más económica es la que nosotros utilizamos. Hablo del autobus 182. Desde la Terminal hasta la parada son 750 metros. Para ir dirección Nápoles tendreís que llegar a la Viale Comandante Umberto Maddalena, justo detrás de la zona de alquiler de coches (Avís, Europcar, Sicily by car, etc), y cruzar la carretera. Allí veréis la parada del autobús “Maddalena-Aeroporto Civile” con la indicación del 182. Este autobús no os dejará en la estación de Garibaldi, pero si os alojáis cerca de Museo o Dante es ideal. En este caso si que se puede utilizar la ArteCard para pagar. Como nosotros teníamos la de 7 días no incluía el transporte, así que al subir al autobús le quisimos dar el dinero al conductor, pero no lo cogió, así que antes de bajar volvimos a darle el dinero, pero nos dijo que no con la mano, así que nos salió gratis. A la vuelta ocurrió exactamente lo mismo. Nos fijamos y es que nadie paga, la gente sube, se sienta y ya está.
Para volver nosotros cogimos este mismo autobús 182 desde la parada “Constantinopoli” y nos bajamos en “Maddalena-Aeroporto Civile”.
Como veis es muy sencillo, mucho más económico, y con menos bullicio de gente. Ideal para ir con las maletas!
Por último daros un consejo. Por muy preparados que vayáis es posible que os roben. Con esto no quiero daros miedo, simplemente os digo que vayáis con mil ojos y penséis en vosotros mismos. Nosotros por ayudar a una persona (el mismo ladrón) que se le había enganchado la mochila entre las puertas del metro nos robaron un móvil que lo llevábamos en el pantalón y con una buena cremallera y pegado al cuerpo.
Antes de ir escuché una frase que me llamó la atención:
“Nápoles o te encanta o la odias”
¿De que bando serás tu?
Para saber donde comer en la región de Campania, click aquí.
En esta entrada os quiero hablar sobre nuestra experiencia al conducir en la región de Campania.
Nosotros llegamos el 24 de noviembre a las 10:00 horas al aeropuerto de Capodichino (Nápoles). Enseguida fuimos dónde están los coches de alquiler, puesto que habíamos solicitado un coche con la compañía «Sicily by car» a través de Booking. No me quiero enrollar mucho en este punto. Comentaros que no tuvimos ningún problema, alquilamos un Fiat 500 descapotable durante 3 días por 73 euros. Cogimos el seguro completo con ellos por 200 euros, los cuales congelaron en la tarjeta de crédito, pero a la semana ya nos lo habían devuelto, así que todo perfecto. Un consejo es que hagáis fotografías a los desperfectos que pueda tener el vehículo, pues a pesar que el seguro ese lo cubre, siempre es mejor prevenir que curar.
Fiat 500
Una vez dentro del coche nos fuimos dirección Paestum. No es nada fácil conducir en el sur de Italia (y eso que no conduje yo). A los 10 minutos de conducir yo pensé en devolver el coche.
Te adelantan en línea continua e incluso en curva. De un carril hacen dos, haciendo de esta forma que te metas en el arcén. En las rotondas y cruces no sabes quien llega a tener preferencia, pues da igual que haya un coche dentro, ellos entran en la rotonda haciendo frenar al de dentro e incluso haciéndolo parar. Pero no se pitan entre ellos. Aquí nos bajaríamos del coche a insultos, pero allí es lo más normal. Es más, te pitan para que entres en la rotonda aunque entorpezcas a los que ya están dentro. Es una conducción muy caótica.
Las carreteras secundarias no están muy bien asfaltadas, y si llueve se inundan e incluso tienen que cortarlas. Las autopistas están mejor asfaltadas, aunque no son como las de aquí. En las autopistas se paga antes de entrar, nosotros pagamos 2.10 euros para ir de Pompeya al aeropuerto. Algo curioso de las autopistas es que los coches circulan por el carril central y el izquierdo. Creemos que esto es así porque reservan el derecho a los vehículos que van a tomar una salido o se incorporan, pero es una conclusión, no llegamos a saber si es así o no.
Casi todas las zonas que visitamos era zona azul, llegando a pagar 5 euros la hora en Positano, en noviembre!! Llegamos a pagar 21 euros en el parking Zeus para visitar Pompeya. Nosotros utilizamos el coche para ir a Paestum, recorrer la costa Amalfitana, Pompeya y ya finalmente ir al aeropuerto. Luego dejamos el coche y preferimos movernos en Nápoles a pie o con transporte público.
Costa Amalfitana
En pavimento en Nápoles es de piedra e irregular. Se puede observar como ciertos establecimientos llevan el café en moto, pero no de la forma que podéis imaginar. El motorista lleva en una mano una bandeja con vasos de café sin tapa por ese pavimento, y además no derraman ni una gota!!
Otra cosa curiosa que vimos fue varias matriculas de motos pintadas en un folio y pegadas con celo. Además, muchas veces se transportan materiales entre las piernas del conductor de las motos, como por ejemplo bombonas de butano, perros, niños, tendederos, etc.
También podrés ver a tres personas en una moto, sin casco y en contra dirección. Es más, nosotros vimos como un coche hacia un cambio de sentido delante de la policía, donde se supone que no se puede, y no pasó nada. También vimos a la policía parada en un paso de peatones con el móvil. Cosas impensables aquí, allí es lo más normal, el día a día.
Es muy frecuente ver a los conductores (tanto de coches como de motos) hablando por teléfono o buscando información en él. Incluso llevar cascos dentro del coche.
Los pasos peatonales son como si no existieran, puesto que puedes observar cruzar a las personas por medio de la calzada cuando viene un coche haciendo que este pare, o cuando el semáforo está verde para peatones siguen cruzando los coches. Cruzar de una calle a otra puede ser una odisea, hay que cerrar los ojos y rezar para que el coche/moto frene en cuanto te vea. Únicamente pararon dos coches para cedernos el paso en un paso de peatones durante seis días que estuvimos por toda la región. Toda una aventura!
Coche circulando por Via dei Tribunali
Como veis, para conducir por el sur de Italia hay que ir preparado, un conductor novato es probable que tenga algún golpecito. A pesar del trafico yo recomiendo recorrer la costa Amalfitana en coche, al menos en nuestro caso, como era temporada baja, pudimos disfrutar de la belleza de la costa tranquilamente, parando donde queríamos en cada momento.
Conclusión: si podéis evitar conducir será mejor. Vas en tensión, puesto que no sabes como actuarán los coches que te rodean. Los italianos son muy indecisos, y puedes verlos por medio de la carretera (incluso en autopistas) decidiendo que salida tomar. En caso de tener que conducir, mucho ánimo! si no puedes contra el enemigo únete a él, así que actúa como ellos y déjate llevar.
He decidido estrenar el blog con el primer viaje que hicimos en avión. Desde pequeña he querido visitar la ciudad de la luz y del amor, y ese sueño se hizo realidad en octubre de 2014. Os contaré mi experiencia e intentaré daros la información más actualizada posible, pues han pasado ya unos años desde mi viaje.
Nosotros fuimos desde Barcelona al aeropuerto de Beauvais. Con un presupuesto bastante ajustado intentamos realizar un viaje bastante económico. Viajamos con Ryanair. El vuelo nos costó 120 euros los dos, ida y vuelta, con los asientos incluidos (ya sabéis que si queréis sentaros juntos hay que pagar más). En esa época Ryanair te permitía llevar dos bultos de equipaje, así que no tuvimos que pagar mucho más.
amanecer desde el avión
Una vez en el aeropuerto compramos unos tickets para el autobús que te lleva desde el aeropuerto hasta Porte Maillot en París. El trayecto dura aproximadamente una hora veinte minutos y nos costó 17 euros por persona/trayecto. Desde Porte Maillot ya tenéis líneas de metro que comunican con toda la ciudad. Nosotros comprábamos unos bonos que eran de 10 viajes y costaban 13,70 euros. Que no os intenten engañar, pues en las maquinas hay personas que intentan captar a los turistas para vender tours o tarjetas mucho más caras.
En cuanto a hospedaje, tuvimos suerte y pagamos 100 euros por 5 noches (20 euros la noche), en un apartamento de Le Kremlin-Bicêtre, cerca de un centro comercial. Esto nos permitió poder comprar en el Auchan (Alcampo en España), y ahorrar dinero en comidas y cenas, pues cocinábamos en el apartamento y en pequeños tuppers nos llevábamos la comida y gozábamos de la tranquilidad de parques como Les Tulleries.
¿Que ver?
París es una ciudad enorme. No se puede visitar en dos días. Nosotros estuvimos 7 días y nos fuimos con la sensación que necesitabamos más. Hay que saborear la belleza de esta gran ciudad, pasear por sus calles, admirar su arquitectura y su gran belleza.
Torre Eiffel: Quién no haya oído hablar de ella no es de este mundo. Es una parada obligatoria si vas a visitar París. Se puede subir por las escaleras o por ascensor. En mi caso tengo vértigo, así que subimos en ascensor hasta la segunda planta. El horario es de 9:30 a 23:45 horas. El precio de un adulto hasta la segunda planta es de 16.30 euros, mientras que si tienes menos de 24 años (como fue nuestro caso) cuesta 8.10 euros. Algo curioso, es que el lugar donde más barato nos costó un café con leche fue en la segunda planta de la Torre Eiffel en vez de una cafetería convencional.
Vistas al Sena desde la segunda planta de la Torre Eiffel
Catacumbas: Si no tienes claustrofobia y te gusta conocer nuevas rincones y la historia del lugar, este es tu sitio. Estas catacumbas son totalmente distintas a otras que hemos visitado (Malta o Nápoles), pues estas si que conservan las calaveras y los huesos de los fallecidos. Un consejo que os doy es que intentéis estar a primera hora de la mañana, ya que se hacen unas colas de más de hora y media (ojalá esto lo hubiéramos sabido antes de estar esperando tanto tiempo al sol). Están situadas en la Avenue du Colonel Henri Rol-Tanguy. La parada de metro más cercana es Denfert-Rochereau, línea 4 y 6. El horario es de martes a domingo de 10:00 a 16:00 horas. El precio para un adulto es de 13 euros, de 18 a 26 años son 11 euros (cuando fuimos nosotros costaba 8 euros) y los menores de 18 años tienen entrada gratuita.
Catacumbas París
Catedral de Notre Dame: Una iglesia gótica con una arquitectura impresionante. A todas horas se puede observar como artistas se pasan horas dibujando esta impresionante iglesia. El horario es de lunes a viernes de 8:00 a 18:45 horas, y los sábados y domingos de 8:00 a 19:15 horas. Entrar a la catedral es totalmente gratis, pero podrás observar unas largas colas para subir a las torres cuyo precio para los adultos es de 8.50 euros y menores de 25 entrada gratuita. También se puede visitar la cripta, pero bajo nuestro punto de vista no mereció mucho la pena.
Catedral de Notre Dame
Sacre Cour: si me dieran a elegir entre Sacre Cour y Notre Dame sería muy difícil. Las vistas desde Sacre Cour son estupendas, hay que subir aproximadamente unos 200 escalones, pere merecen la pena completamente. Está situada en Montmartre, un barrio de pintores donde podrás observar sus pinturas y pasear por sus callejuelas. Lo mejor de todo es que la entrada hasta la cima de la torre es gratuita. También hay una cripta, pero no merece mucho la pena.
Vistas desde la torre de Sacre Cour
Arco del triunfo: después de recorrer los Campos Eliseos es imprescindible fotografiar esta majestuosidad. Se puede subir arriba por un precio de 12 euros los adultos. Para poder acceder es mejor utilizar los pasos subterráneos, ya que es una rotonda donde pasan muchos coches y bastante peligrosa.
Arco del triunfo
Panteón: bajo mi punto de vista es una visita prescindible (al menos hace 5 años). Cuando fuimos estaba en obras, y nos dió la sensación de que malgastamos el dinero de la entrada: 9 euros adultos, 7 euros entre 18 y 25 años.
Panteón de París
Parque Bois de Boulogne: si queréis desconectar del bullicio de la ciudad este es vuestro lugar. Es el parque más grande, situado al oeste de Paris.
Parque Bois de Boulogne en París
Jardines de Les Tulleries: uno de los jardines más famosos de París. Un jardin muy cuidado, donde se puede ver gente haciendo deporte, comiendo, paseando, socializandose o leyendo un libro.
Jardín Tulleries
Hay mas lugares que no pudimos ver pero que sin duda visitaremos en alguna otra ocasión:
Museo Louvre.
Mouline Rouge.
Museo d’Orsay.
Grande Mosquée.
Museo de alcantarilla.
Conciergerie.
Palacio de Versalles.
También hay lugares que visitamos y creo que debo mencionar, pues de una forma u otra considero que hay que contemplarlos si estás en París.
Arc de triomphe du Carrousel.
Obelisco de Luxor.
Iglesia Madeleine (gratuita).
Plaza Pompidou.
Grand Palais y Petit Palais.
Libreria Shakespeare, preciosa libreria antigua.
Jardines de Luxemburgo. Son bonitos, pero prefiero Tulleries.
Jardines del Trocadero, donde podéis captar unas preciosas fotos a la Torre Eiffel.
Iglesia MadeleinePlaza Pompidou
Actividades que hay que realizar si estás en Paris:
Hay que pasear por el Sena. Nosotros lo hicimos en barco y en bicicleta. Alquilamos la Velib durante 7 días y nos costó (si no recuerdo mal) 8 euros. Aunque en realidad solo la utilizamos para recorrer el Sena valió la pena.
Visitar el barrio latino. En esta zona podrás encontrar restaurantes a buen precio.
Probar los macaroons. Hay para todos los gustos, es más, a mí personalmente no me gustaron, pero no podía irme de Paris sin probar estas galletitas.
Si te gusta el queso, tienes una variedad impresionante. Un manjar para los más queseros.
Desayunar en panaderías. Eso sí, prepara la cartera. Por ejemplo, 2 cafés con leche, 1 croissant y un donuts 13.60 euros. Ya se sabe, Francia es un país caro, un café te puede costar fácilmente 4.80 euros. Pero es curioso observar como las sillas de las terrazas de las cafeterías están todas en línea para ver a los coches pasar.
Ver el puente de los candados y el de Alexandre III.
Visitar la plaza de la Bastilla, memoria de los ciudadanos en defensa de las libertades civiles.
Rue du Chat qui Pêche, que es la calle más estrecha. Situada cerca de la librería Shakespeare.
Comer un crepe de nutella.
Puente de los candados
En cuanto a restaurantes no pisamos mucho, pero el que más nos gustó es una pizzería situada en la rue lourmel. Se llama Ristorante Pasta del Nonno. Cenamos muy bien, la atención fue estupenda y las pizzas muy buenas. Nos cobraros 14 euros/persona por el menú de pizza, que incluía bebida, pizza y café.
Espero que esto os ayude a planear vuestro viaje, y si tenéis alguna duda preguntar sin problema!
Mi nombre es Neus y soy una persona a la que le encanta viajar. Conocer nuevos lugares, nuevos pensamientos, otras culturas. Enriquecerse con lo que el mundo muestra, su arquitectura, su gastronomía, sus costumbres, sus paisajes y tradiciones. Siempre viajo con mi gran compañero de viaje, mi pareja, el que me abraza cuando despega el avión (tengo miedo a volar) y me sonríe indicándome que todo va bien.
Me encanta fotografiar, poder captar cada momento y poder mostrar las imagenes a las personas para que puedan conocer un poquito más del lugar.
Espero que este blog os ayude a conocer un poco más de los lugares que visito y poder daros consejos y opiniones basadas en mi experiencia.